Parece mentira que aun a estas alturas de la vida me siga sorprendiendo el tal alto grado de bizarrismo que pueden alcalzar las perversiones de los japoneses... A este tío le han puesto una cama humana a base de crear un colchón con chicas desnudas desparramadas por el suelo. ¿Te imaginas estar ahí dejándote llevar por el mecer de las chavalas? Esto tiene que ser el paraíso de tías en pelotas con el que sueñan los vikingos!